Llevo una semana
Con la puerta de mi habitación cerrada.
Bueno, la habitación legalmente
Es 50% mia, pero nominalmente me pertenece
Toda.
Su habitación (la de él), es igual.
Legalmente es nuestra, pero es
Como si nominalmente no
Pudiera acercarme a ella.
Todo ha sido de esta manera desde hace
168 horas ó 4032 minutos ó 241.920 segundos
Desde que nos hemos peleado hasta que escribí
La palabra “desde” hace 12 palabras.
Y ha sido una experiencia aterradora.
Llego a casa más tarde de lo normal; de esta manera,
Descubro que él ya ha ingresado a su espacio nominal,
Ha cerrado su puerta y el dolor se acaba.
Por eso prefiero llegar antes de la hora habitual,
O después de ella y cerrar la puerta de
Mi propio espacio nominal.
(tengo una acidez infernal!)
Prefiero cerrar la puerta
Para no darme cuenta de
Que cada vez tenemos mucho menos de que hablar.
Con la puerta cerrada no sé si ya llegó
Ó ya se fue aunque tengo los oídos bien abiertos
A cualquier ruido que
Pase del otro lado de la puerta.
Con la puerta cerrada, me siento solo,
Pero tranquilo,
sin cantaletas, sin temores,
Sin inseguridades.
Aquí en mi espacio nominal
Que bien me vendría un refrigerador
Abastecido de helados, jamón, queso,
Yogurt, y dos mil cosas más suficientes
Para los próximos 24 años. O mejor aún,
El robot que salía en los Supérsónicos y que
Robotina, luego de oprimir un botón, salía
Cualquier cosa que Cometín, Ultra o el que
Fuera pidieran. Qué maravilla de invento.
Y en el closet debería haber un baño desplegable,
Del lado izquierdo y una mesita cuca del lado derecho
Con un mantelito de cuadros de colores con una florecita que jamás
Se marchita. Una margarita estaría bien. Nada estrafalario
Como una orquídea o pretencioso como una rosa o
Exigente como una de esas flores que ahora venden en los semáforos
De formas, colores y diseños raros.
Y la ventana que tengo no daría a una pared.
Daría a un lindo jardín con florecitas de colores,
Mariposas bonitas que nunca fueron gusanos peludos,
Sino solo eso, mariposas bonitas de colores bonitos,
Como las flores; y un poco más allá del jardín una vista
Imponente de mi ciudad, tan alta como para ver qué casas
Y edificios tienen piscinas o helipuertos en sus techos;
También para ver a una que otra persona desnudarse y
Ponerse su pijama sin percatarse de que yo los estoy viendo.
Claro que también debe ser en un piso bajito mi ventana,
De tal manera que pueda salir corriendo fácilmente en
Caso de un terremoto.
Y si abro mi ventana, un día me llega el olor del
Pan recién horneado de una panadería cercana
(dejo constancia de que no necesito ir a la panadería
porque mi gabinete Robotina me lo da), Otro día
Me llega el sonido de una flauta traversa como esa que yo
Quería aprender a tocar de niño (jamás he visto una a menos
De 50 metros de distancia). Otro día me entretendría escuchando los
Chismes de la vecina de abajo, o la de arriba, no importa,
Pero otros preferiría cerrar la ventana y acostarme en mi cama a mirar al
Techo.
Bueno, también habría una bodega enorme con antiácidos, antiflatulentos,
Aspirinas y gran variedad de píldoras para la lumbalgia, la gastralgia
Y la cefalea.
Obviamente mi computador no puede faltar; la puerta de
Escape a través de internet donde encuentro música, porno,
Datos curiosos y muchas cosas más. En qué momento
Reemplacé el mundo por un monitor de 17 pulgadas?
y él se dio cuenta de que yo me di cuenta,
y yo me di cuenta que el se dio cuenta de
que yo me di cuenta.
Y mi puerta estaba abierta.
pero no la atravesó, ni para echar
un pequeño vistazo de los maravillosos
artilugios que tengo adentro
para vivir sin él.
Escuché fuera de mi espacio
nominal sus pasos que se dirigieron a la cocina,
legalmente de ambos, abrió el grifo del agua,
probablemente para tomarse una pastilla,
regresó con los pasos aprendidos , entró
a su espacio nominal y delicadamente cerró su puerta.
Y la mia continuaba abierta.
En un rato cerraré la mia
y toda la pantomima improvista
habrá acabado hasta mañana que una nueva
comienza con la salida del sol.
Al otro lado de la puerta
Está lo que más odio.
También lo que más amo.
Está lo que más miedo me genera,
Pero también mi mayor confianza.
Me da miedo abrir la puerta
Y darme cuenta de que ya no encontraré nada,
Me da miedo dejarla cerrada mucho tiempo,
No vaya y no se abra nunca más.
No comments:
Post a Comment