Sunday, October 29, 2006

29 de octubre de 2006

Cuando yo me vaya de mi casa, no habrán serenatas ni fiestas de despedida; no habrán lágrimas de emoción ni entregas de regalos. No habrán padres orgullosos ni tías bien peinadas.

Cuando yo me vaya de mi casa, no habrá una limosina blanca alquilada esperándome en la puerta, ni vecinos curiosos husmeando entre las cortinas; no habrán consejos paternales ni hermanos cómplices.

No.

Cuando yo me vaya, saldré en silencio, por la puerta de atrás, con los pasos susurrantes para que nadie se entere de que me estoy yendo. Cuando yo me vaya, sólo recibiré algunas felicitaciones censurables e hipócritas, falsas alegrías empañadas por unos ojos que esconden rabia y decepción.

Cuando yo me vaya, las lágrimas serán de tristeza, las palabras sobrarán y darán paso a una mezquina reacción de intolerancia.

Pero cuando yo me vaya, me iré feliz, porque comienzo a SER, comienzo a VIVIR, comienza la segunda etapa de mi propia aceptación, con la frente en alto y el corazón limpio, con las ilusiones intactas entre las cajas que conducen a mi realización personal. Cuando yo me vaya comenzaré a descubrir un nuevo mañana, un nuevo presente y por qué no, un nuevo pasado. Visto desde los ojos de mi independencia.

Ya viene.
ya pronto llega.
ya se acerca.
no puedo esperar más.

Saturday, August 12, 2006

Agosto 12/2006

Expectativas puestas: Todas.
Necesidades satisfechas: Ninguna.
Total de la Inversión: $ 18.400
Resultados de la utilidad: Cero.

Ir a una orgía creyéndose Camile Claudel, Rocco Sifredi o Rudolph Everett y caer en la irremediable realidad de ser alguien de 125 kilos sin ningún otro atractivo que el intelecto y la dulzura de espíritu es la mera configuración de un delito de lesa humanidad contra uno mismo. Un suicidio ridículo y vergonzoso con 30 0 40 hombre totalmente desnudos con la líbido tan o menos alborotada que la mía y con más posibilidades de encarnar un actor poro delante de todos los demás que como yo sólo pasamos saliva (Léase "los demás" en una persona: yo).

Heme allí. sentado en una cama multiple, donde caben perfectamente cuatro o cinco personas, sólo acompañado por mis ojos bien abiertos, mis partes íntimas disponibles al mejor (o al peor postor), y´mi boca saboreándose como hiena ante una presa que se está comiendo un lobo. Posibilidades de acercamiento: nulas.

Gemidos, aullidos, pieles que suenan al contacto morboso unas con otras, carnes fofas, nalgas perfectas, penes, penes, penes, penes, penes, penes, penes, penes, todos tan cerca de mi, todos tan lejos de mi, Oigan, mirenme, estoy dispuesto, hey, yuju, todos pasan y no me ven, se hacen los locos y mi neurona 77 dice para darle ánimo a las demás -"Oigan, no se preocupen, no todas se ganan, la próxima tal vez..." y la neurona 4,673 responde: "¿La próxima? estáis locas todas, como vamos a permitir este desnudicidio!!! este momento bochornoso en la vida de, carajo!!!"

Y yo, entre mis veintel mil pesos perdidos, el impulso del viento que roza mi rostro como producto de las decenas de penes que se pasean frente a mi y la ansiedad anulada digo, es hora de ir a casa, pero eso sí, me voy a meter a un gimnasio, me haré la cirugía bariátrica, me volveré anoréxico hasta que todos mis abdominales se marquen y me broncearé con un speedo puesto para que mis nalgas y mis genitales alumbren en la oscuridad de lo prohibido como aparición celestial sólo reservada a los más buenos del salón. Ya verán!!!

Y como un último golpe de dignidad, de tacañería o de venganza, me masturbo en una bacanal silenciosa, solitaria y pedorra como espectáculo denigrante, pero invisible.

Mi realización orgiástica, mi protagonismo baquiano no ha pasado más de un momento perdido en la historia de mi vida.

Saturday, July 29, 2006

29 de julio de 2006

tristeza. necesito volar pero mi cuerpo es muy pesado tanto que no pueden despegar ni mis sueños. y si despegan le tengo miedo a las alturas.

mis dedos escriben lentamente. como cuando uno camina por las calles del centro a la unade la mañana, a paso lento. la energía se ha acabado y no hay fresitas magicas como en los videojuegos que me den vitalida, o que me pongan un escudo protector o que tan siquiera sepan a rico.

en mi mundo no hay fresitas.

todo esta triste, todo esta desolado. mi cuerpo se ha convertido en mercancia gratuita. segundazos de china que se ferian gratis en cualquier esquina.

mis ojos estan tristes. mi alma esta arrugadita y la razon es la misma. estoy solo. y se supone que no estoy solo. superboy me acompaña y debo sentirme agradecido por eso. superboy no me toca. yo debo tener criptonita camuflada entre las nalgas y que exhala un aliento asesino. superboy no se me acerca hace seis meses. superboy ha muerto y solo tengo a un lex lutor con capita azul y pelo que me hace creer que es sperboy pero no. lo ha matado. lo ha destrozado en una ida al norte un fin de semana.

superboy ha muerto. no tengo fresitas magicas y lex lutor de mentiras no quiso verme hoy.

Wednesday, May 17, 2006

17 de mayo de 2006

Hace dos dias me operaron. La sangre aun brota fresca por mi pierna despidiéndose de mi cuerpo mientras yo en un antibiótio letargo me encomiendo a Dios, a la Virgen, a mi angel de la guarda, a Buda y a las divinas fuerzas celestiales para no perderla.

Estoy copletamente vendado y bajo la venda, una erida aún abierta me pregunta insistenemente qué estoy haciendo con mi vida. A dónde me estoy llevando a mí mismo. ¿a qué juegas idiota? me pregunta insistentemente mientras yo insistentemente trato de no pensar en ello.

Más allá de la sangre, el trapo sucio, los antibióticos y el letargo general está el dolor del alma, ese que no se quita al ver que la persona que quiero le dice amor a una persona diferente a mi. Hoy hemos hablado tres veces por teléfono. Cómo sigue, chequée este trabajo y llegó una carta puntualiza y el Hola amor de hoy no me ha correspondido. Se ha ido lejos a otra dimensión desconocida dejándome jodido, desinflado, triste y con este dolor de susto, con este terror en mi pierna que quiero que sane.

Por otro lado, hoy decidí que no vería a nadie, no hablaría con nadie, ni siquiera con él, decidí que no iba a abrir los ojos, no iba a respirar, me iba a morir y me iban a encontrar ahogado en mi propia sangre tres horas después de haber cruzado la línea mortal. Qué bruto. Nada fue así. Fuer de mi cuarto, en la sala parece el prefacio de una boda. con tres tías y el esposo de una de ellas. Fiesta puta, fiesta muerta en donde yo soy el homenajeado y al tiempo el menos indispensable. Eso si, me trajeron una caja enorme de chocolates, una lata grande de galletas y una caja de bizcochitos que no veo la hora de que se vayan para comérmelos enteros. Al fin y al cabo tiene ciertas ventajas el estar enfermo.

Cambiaré después de esta crisis??? mandaré mi reación mediocre al carajo y me iré en busca de mis sueños??? Me iré a vivir a la Argentina??? moriré y trascenderé como el próximo Buda???

Sunday, May 07, 2006

Manual sobre las cosas que quiero hacer de mi vida y cómo hacerlas

Esta tarde pensé dos títulos que me gustaban mucho. Uno se me olvidó (aunque era muy bueno) y el otro es "Manual de Cosas que quiero hacer de mi vida (o con mi vida) y cómo hacerlas". Y es que nadie tiene este manual que podría ser digno de alguien programático, organizado y psicorígido, aunque yo no clasifico en ninguno de los tres cánones. Mil doscientas treinta y cuatro ideas se me han venido a la mente y todas estas letras son sólo vagos ecos de las maravillosas cosas literarias que se me han cruzado por la cabeza. Si las escribiera, alguien tal vez diría, Ooooh!!! que descubrimiento del underground literario bogotano, digno de Pablo Pérez, Bruna Surfistinha o Chespirito en su versión más común, pero se me han olvidado carajo!!! y sólo escribo los charcos que han quedado luego de ese fuerte aguacero creativo.

Por otro lado, estuve intenando comprar algo de buena música. Creo que escuché como unos 12 o 15 CDs, nada del otro mundo. Ese es el problema de la globalización musical. Que todos tratan de parecerse a todos, formando un cliché musical universal jarto y tedioso normalmente a partir del track 3 o 4 de cada CD. Cuando encuentro algo interesante, le doy la espalda y me recuesto en la estación de música, (porque yo compro lo que hay exhibido en las estaciones, y trato de concentrarme en lo que estoy escuchando). Afino mis sentidos para descubrir nuevos sonidos. La clave es hacerme llorar. Si lo logra, ahí está! esa perla musical perdida que YO, un superhéroe melómano acabo de encontrar. Mirénme, apláudanme, YO fui el descubridor y nadie más. El éxito se deberá a mi por haberme hecho llorar y por haberlo comprado aunque nadie más sepa quién carajos es ese grupo y lleguen siempre a la misma conclusión de que yo escucho música muy rara.

Después de muchas infladas y desinfladas, escogí The Tango Club Night. Muy rico (y carísimo), pero qué miérdas, para algo tengo qué trabajar!!!. Mientras lo escuchaba, pasaron dos actores de la televisión. Qué tan poca cosa soy ante las estrellas de la televisión. Soy como un engendro globalizado que sueña vivir en Buenos Aires, pero que le da miedo comprar hasa un CD que pase de cuarenta mil pesos. Lo mejor o peor, es que a los treinta años, con una prominente barriga y una inseguridad permanente, soy yo quien voltea a mirar a los famosos de la televisión y a mi nadie me voltea a mirar. Que absurdamente común se ha vuelto mi vida con los años pienso.

Cuando yo fui niño, pensaba que era el hijo ilegítimo de la Reina de Inglaterra que por culpa de una muchacha de servicio egoísta o por un complot internacional me habían secuestrado y no se había publicado en ningún periódico por tratarse de un secreto de máxima seguridad. Scotland Yard me tenía archivado en sus documentos privados y sólo era cuestión de esperar que me encontraran para ocupar el lugar que me merecía, eso sí, después de pagarle una generosa recompensa a quienes amable y cuidadosamente se habían encargado de mi educación.

Pero pasaron los años y nada pasó. La reina ni se encargó de buscarme ni Scotland Yard hizo su trabajo de investigación. Ni siquiera un periódico, la muchacha desleal o un pinchazo en el dedo se encargaron de confirmar mi real sangre azul conminándome a un vulgar O positivo, RH del 99% de los nadies (como dice Liliana Felipe) del mundo.

Hoy, mis primos hacen obras de caridad y viajan de lo lindo por todo el mundo y a mi mañana me toca madrugar, llegar temprano a la oficina y comenzar otra semana igual a la pasada y a la entrante. Escuche que Harry está adquiriendo los mismos hábitos caritativos de Diana y yo aquí, jodido y pobre!!! Una vez escuché que Elton John se gastó como un millón de dólares en flores y yo me escandalizo por tirarme 70 mil pesos en un CD recordándome mi maldita normalidad.

Y esto no se trata de una puñetera (joder, que españolete he sonado) pataleta treintañera. No, ni más faltaba, pero es que estoy con esta especie de necesidad de que algún puto ciudadano del mundo se dé cuenta de qué existo, de que me admire, de que sea la Anita Ekhberg de la Dolce Vita en la Fontana de Trevi para su Marcello Mastroianni, el Crash, pitufo, éxtasis o pajarito intergaláctico del más profeso drogadicto o que me vea como la reencarnación de qué se yo que cosa admirable, DaVinci, María Magdalena, Lady Godiva o el Pablo Pérez colombiano con todo y afectos sado.

Llevo 10 años atado a lo que suponía era el amor y diez años después me doy cuenta que he perdido diez años tratando de amar, para que al final se me escape de las manos como cuando uno mete la mano a un bulto de arroz crudo. Se siente delicisoso, refrescante, una especie de mantra yogui, de realización de la materia, sólo faltan los cantos gregorianos o alguna mierda así, pero apenas tratas de agarrar, todo se te escapa por entre los dedos y quedas al final con muy pocos granos, las manos llenas de un polvo blancuzco e incómodo y con la piedra que te produce la sensación de vacío.

Por eso este título que suena bueno. "Manual de las cosas que quiero hacer con (el resto) de mi vida y cómo hacerlas". Porque debo pensar en qué coños va a pasar conmigo de aquí en adelante, cuando siento que los granos de arroz en mi mano ya son muy pocos, cuando ya no hay música gregoriana sino gritos de granero que me escuetan a no manosear la mercancía y cuando comienzo a despertar del letargo en el que me he consumido por 10 años.

Saturday, April 22, 2006

Sábado 22 de abril de 2006

Es sábado y hace calor. no tengo ganas de nada, solo de escuchar un piano triste como el de Juana Molina. Tengo el cuerpo descompuesto yel alma deshidratada. En este momento me dedico a coleccionar males corporales. Se ha reactivado la infección en mi pierna izquierda después de seis años, (Fx tibiaperoneal izquierda, se sugiere osteomielitis). Quién le dio permiso a este virus de entrar a mi cuerpo e instalarse como se le dio la gana??? Tengo el ánimo humedecido con las lágrimas de la impotencia, me siento sucio, sudoroso y con un aliento suicida.

El no ha reconocido mis señales de nuevo. Es como si al león hubiera perdido su olfato y las feromonas leoninas no fueran más que olores mudos abandonados en el territorio. Me acuesto sobre el sofá, está en la oficina, todos se han ido, mi corazón palpita, tengo una erección, maldita sea no sale, está viendo videos institucionales, se tirará encima mío irrespetando mi dolor? maldita sea me duele la pierna, estoy mareado y quiero toser, pero no quiero hacer ruido para que él se pregunte por qué tano silencio y decida salir a mirar si estoy muerto para que al igual que el príncipe, me resucite con un beso. La madre, ha cambiado de video y yo aqui tirado en el sofa cual regalo sin destapar, cual puta ofrecida sin ánimos de cobrar, él solo, la casa sola, yo con ganas, ofrecido, regalado, indigno, valórese, tenga dignidad y mi pierna me duele, creo que me estoy mareando y él indiferente viendo videos institucionales.

Ya apagó el computador y va a salir a donde yo estoy, me hago el dormido? me hago el muerto? me hago el triste y adolorido? Dios santo qué espera tan interminable, larga, larga, larga, salga ya, no me aguanto, el beso resucitador, el abrazo, me va a aplastar con su cuerpo cuando me vea, regalado, indigno, valórese, tenga dignidad, YA VIENE!!! mi corazón, mi pierna, las feromonas.

Pero ha seguido derecho, una vez más, Qué tienes? pregunta entre indiferente y horizontal. Me duele la pierna, miento. El dolor de mi pierna se ha subido a las neuronas contaminando mi garganta que quiere gritarle bruto, estúpido, ciego, no ve que quiero que me brinque encima? que me aplaste así tengamos que buscar una ambulancia? que me destroce la ropa y me viole con absoluta fiereza y salvajismo, el león olió a la leona, marica león, ha pasado de largo y la leona se pregunta, y este????

Voy bajando, cierra la puerta, te espero abajo. Intento fallido número 5.487 . Cierro la puerta y apago la luz. Regalado, vendido, sucio, valórese. y yo a qué juego? vaca muerta, amor perdido, dimensión desconocida, castigo divino. no aprendo. y la leona?

Idiota.

Friday, April 14, 2006

Jueves Santo

Acabo de descender dos escalones en la escala devolutiva de la humanidad. he creado un blog, movido por la parafernalia intelectosadomasoquista de Pablo Pérez que me ha llevado a masturbarme un jueves santo por su película que recién traje de Buenos Aires. Un año sin amor. Estoy sentado jugando a ser un escritor que nadie leerá mientras mi mamá prepara el almuerzo y mientras me arreglo para verme con Rodrigo y Nicolás. (al papá de Rodrigo le acaban de amputar una pierna) y mi misión es verme con él y recordarle mi amistad.

Ser escritor es uno de esos tantos sueños que uno dice que va a cumplir y que jamás lo logra. Como ser bailarin tipo Fama, patinador artístico o actor de teatro, pero solo llega a convertirse en un profesional gris que trata de subsistir con sus pocas glorias internas intentado ser el mejor mediocre posible y atiborrándose de toda la verborrea profesional existente para tratar de justificar lo profesional y preparado que uno es. Al fin y al cabo solo se necesita montarse a un bus o caminar por una calle para ingresar al fantástico mundo de las mediocridades disfrazadas de indiferencia, posturas tipo cisne y sonrisas falsas.

Un blog. ya me animé como punto de partida hacia un lugar que no sé cual es. El punto de llegada está en blanco y ni siquiera sé si llegue, pero lo intentaré como los pasos de Fama, las volteretas de los patinadores artísticos y los parlamentos aprendidos de un actor de tablas.