Saturday, August 12, 2006

Agosto 12/2006

Expectativas puestas: Todas.
Necesidades satisfechas: Ninguna.
Total de la Inversión: $ 18.400
Resultados de la utilidad: Cero.

Ir a una orgía creyéndose Camile Claudel, Rocco Sifredi o Rudolph Everett y caer en la irremediable realidad de ser alguien de 125 kilos sin ningún otro atractivo que el intelecto y la dulzura de espíritu es la mera configuración de un delito de lesa humanidad contra uno mismo. Un suicidio ridículo y vergonzoso con 30 0 40 hombre totalmente desnudos con la líbido tan o menos alborotada que la mía y con más posibilidades de encarnar un actor poro delante de todos los demás que como yo sólo pasamos saliva (Léase "los demás" en una persona: yo).

Heme allí. sentado en una cama multiple, donde caben perfectamente cuatro o cinco personas, sólo acompañado por mis ojos bien abiertos, mis partes íntimas disponibles al mejor (o al peor postor), y´mi boca saboreándose como hiena ante una presa que se está comiendo un lobo. Posibilidades de acercamiento: nulas.

Gemidos, aullidos, pieles que suenan al contacto morboso unas con otras, carnes fofas, nalgas perfectas, penes, penes, penes, penes, penes, penes, penes, penes, todos tan cerca de mi, todos tan lejos de mi, Oigan, mirenme, estoy dispuesto, hey, yuju, todos pasan y no me ven, se hacen los locos y mi neurona 77 dice para darle ánimo a las demás -"Oigan, no se preocupen, no todas se ganan, la próxima tal vez..." y la neurona 4,673 responde: "¿La próxima? estáis locas todas, como vamos a permitir este desnudicidio!!! este momento bochornoso en la vida de, carajo!!!"

Y yo, entre mis veintel mil pesos perdidos, el impulso del viento que roza mi rostro como producto de las decenas de penes que se pasean frente a mi y la ansiedad anulada digo, es hora de ir a casa, pero eso sí, me voy a meter a un gimnasio, me haré la cirugía bariátrica, me volveré anoréxico hasta que todos mis abdominales se marquen y me broncearé con un speedo puesto para que mis nalgas y mis genitales alumbren en la oscuridad de lo prohibido como aparición celestial sólo reservada a los más buenos del salón. Ya verán!!!

Y como un último golpe de dignidad, de tacañería o de venganza, me masturbo en una bacanal silenciosa, solitaria y pedorra como espectáculo denigrante, pero invisible.

Mi realización orgiástica, mi protagonismo baquiano no ha pasado más de un momento perdido en la historia de mi vida.

No comments: